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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Araña

Por Cata

Yo siempre he sido bien valiente para los bichos, animales raros y esas cosas. Aunque me den un poco de miedo, nunca me he puesto histérica cuando aparece una culebra, una araña o un ratón. Puedo mantener la calma e incluso hacer algo al respecto. Pero toda esta actitud se me fue a la cresta cuando el otro día iba saliendo con auto desde donde lo tenía estacionado en la calle y veo una araña, semi pollito, caminando casi en mi cara por dentro del auto donde comienza el parabrisas. Casi me muero. Se me paró el corazón, me puse a tiritar y solo porque iba lento, recién saliendo del estacionamiento y no venían autos que no choqué. Paré el auto, quedó casi en la mitad de la calle y raudamente salí del mismo. Tiritando miraba a este bicho de culo gordo que estaba ahí tan campante dentro del auto.

Me quedé esperando que llegara alguien para ayudarme, pero mala suerte la mía, la calle es poco transitada. Hasta que veo que un escolar aparece en el horizonte. Lo paro y con los ojos llenos de lágrimas, tiritando y con la voz quebrada le pido que por favor me ayude. Quizás que película se pasó este lolito, pero cuando le dije que se trataba de una araña no pudo disimular sus ojos de “que-le-pasa-a-esta-loca-de-mierda”. Igual le dio mini miedo la araña porque al principio solo la asustó un poco con un paño. Yo ya mini desesperada lo apreté un poco: “¿No te atreves a sacarla?” le dije. El puso su mejor cara de valiente y la agarró y la sacó del auto. La remató en el suelo. Igual no era necesario, pero quizás quiso probar su hombría. Lindo. Yo a esas alturas ya no disimulaba las lágrimas y le di las gracias. Él con cara de todavía no creer como podía estar tan afectada se fue, despidiéndose con un “espero esté bien”, así no más. De usted me trato, para rematar. A esas alturas yo ya me quería matar.

Me subí al auto y lloraba desconsolada. Mientras lloraba sin parar no podía creer mi actitud descontrolada, nunca me había pasado. Que miedo si me pasa algo así en una calle llena de autos. Fijo salgo en los titulares como “Loca descontrolada provoca choque por culpa de una araña”, así si que me hago famosa.

Volver es como andar en bicicleta

Por Cata

Desde que volví desde Madrid a Santiago, la pregunta habitual ha sido: “¿Y como ha sido volver?” y últimamente mi respuesta es: “Es como andar en bicicleta”. Los viajes cambian, vivir afuera cambia, pero cuando uno vuelve a su tierra, vuelve a las costumbres, a las rutinas y a los viejos hábitos. Uno siempre cree que podrá llevarse algo de lo adquirido afuera e implantarlo en la rutina personal o de los amigos. Pero la verdad es que es bastante difícil. Son más años de Chile que fuera y eso en la balanza pesa. El cuerpo y la mente tienen memoria y es más fácil volver a hacer lo que se hacía antes que intentar luchar contra la corriente.

Cuando volví de Paris me dije que compraría bagette todos los días y no volvería a probar el pan de molde. Creo que no lo logré ni un solo día. Ahora ya no tengo la panadería en la puerta del edificio, vivo lejos y para comprar pan hay que tomar auto. No thanks.

Ahora que volví de Madrid una sola cosa me ha resultado, tomar café café, y no nescafé. Mi cuerpo lo rechaza, curioso, ya que han sido años de ese sucedáneo mega fuchis que llamamos café. Hasta hoy solo tomo café molido que filtro.

Lo que no he logrado y no lograré, será intentar emular la noche Madrileña e ir de bar en bar. Sencillamente no resulta, en Chile nos gusta llegar a un lugar y sentarnos, tomar y cerrar el boliche si es necesario y sin mover el auto del lugar. Porque ese es otro problema, tanto en Paris como en Madrid no tenía auto, vivía en el centro y tenía la vida organizada de otra manera. En Madrid andaba en bicicleta, y en Santiago no lo he logrado aún.

Volver ha sido como andar en bicicleta, no se olvida la vida anterior, por muy cambiada que uno crea que ha vuelto.

lunes, 26 de abril de 2010

Lo que no puedo decir en 140 caracteres

Por eso empiezo con un blog. Twitter se queda corto para profundizar y a veces dan ganas de explayarse un poco más.
El problema es que twitter al ser instantáneo, uno escribe, no lo piensa mucho y listo!: un tweet lanzado al mundo. Esto del blog es más complicado porque, aunque probablemente solo lo lea mi medio cigoto con quien comparto editorial en este humilde medio, hay que preocuparse que quede al menos decentemente escrito. (probablemente no es el caso de este post).

Lo importante es que una vez que este post esté online, me permitiré sin pudores a escribir lo que se me venga a la cabeza, porque finalmente: Sé que a nadie le importa....pero a mi si.